Hoy por ti, Mañana por mí por Radha Krishna das

Mientras revisaba las resoluciones de la GBC de 1986 me encontré con una maravillosa joya que nos permite entender, en forma cándida y clara, cómo funciona este organismo. Son las siguientes resoluciones de ese año:

9. Ningún miembro de la GBC debe en público ponerse del lado de algún no-GBC en contra de otro GBC.

10. Ningún miembro de la GBC debe entrar en la zona de otro miembro de la GBC con el pretexto de proteger o ayudar a alguien en esa zona, sin la aprobación del GBC local.

11. Todo miembro de la GBC debe apoyar las decisiones de la GBC. Él está libre de expresar su opinión después de primero presentar claramente el deseo de la GBC.

12. Un miembro de la GBC nunca debe darle ideas a no-GBCs sobre cómo quebrantar las decisiones o el funcionamiento de la GBC.

En las resoluciones anteriores podemos ver el énfasis que se hace al concepto de grupo y protección mutua, por encima del principio de autenticidad e integridad en el comportamiento personal.

La resolución 9 lo dice todo. Está prohibido que un GBC apoye a un no-GBC que tenga desacuerdos con otro GBC, o con toda la GBC. Aquí no se intenta aclarar qué hacer en caso de que al no-GBC sí le asista la razón, y que los GBC estén equivocados.

Según esta resolución, la obligación principal de todo miembro de la GBC --por encima de todo-- es hacia con el grupo y los demás individuos del grupo. Esto es una abierta declaración de la tendencia mafiosa que ha establecido la GBC para su protección particular a expensas de las instrucciones de Srila Prabhupada.

Nuestro maestro espiritual escuchaba a todos sus discípulos por igual. Si alguien tenía el puesto de GBC o sannyasi, eso no lo hacía superior a nadie más en cuanto a su derecho a expresarse. Las posiciones institucionales eran simplemente un compromiso particular de servicio a los demás devotos y a Srila Prabhupada, pero no significaba ningún privilegio ni fuero especial que le permitiera esconder sus errores u omisiones.

Esta resolución 9 implica que un GBC debe ocultar todas las ofensas, errores y desviaciones cometidas por otros GBCs, aunque sean tan descaradas y evidentes que cualquiera de fuera pueda notarlas y señalarlas. Aun así, los miembros de la GBC no pueden apoyar a los críticos sino sólo callarse y ponerse del lado del GBC.

Y lo anterior no son sólo palabras. Vemos que así ha sido la política de la GBC en relación con las críticas hacia sus miembros. Primero debemos dejar en claro lo siguiente. La resolución se refiere a alguien que se pone "en contra" de algún GBC. Uno no se pone "en contra" de un GBC por pura puntada. Los devotos han confrontado a los GBCs cuando desobedecen a Srila Prabhupada, son negligentes en sus responsabilidades y violan los principios regulativos. Sin embargo, para la GBC lo anterior es considerado ponerse "en contra" de la GBC.

La resolución 10 es una variante de la 9. Si algún devoto observa irregularidades o es víctima de arbitrariedades por parte del GBC local, ningún otro GBC puede expresarle apoyo o solidaridad a ese devoto porque primero debe consultarlo con el GBC local. Aquí, "entrar" no significa meterse físicamente en otra zona, sino inmiscuirse, lo que limita la capacidad de ayudar a quienes están siendo víctimas de abuso.

La resolución 11 dice que hay que apoyar las decisiones de la GBC, con la implicación de que uno debe de hacerlo aunque no esté de acuerdo con ellas. Lo anterior es clarísimo con la simple lectura del texto. Sin embargo, esto es una locura que ni siquiera los karmis cometen. Cuando en alguna legislatura un político vota en contra del aborto pero pierde, eso no le prohibe mantener sus convicciones y seguir hablando en contra del aborto. Nadie le puede exigir a ese legislador que "debe apoyar las decisiones" tomadas por ese poder si está en contra de ellas.

Y finalmente, la resolución 12 intenta cerrarle todos los caminos a la oposición. Si un legislador está en contra del aborto, buscará el apoyo de otros que se oponen al aborto y les dará ideas para resistir las leyes pro-aborto. Quizá les indique dónde manifestarse, o cómo llamar la atención de los medios de comunicación para ser escuchados. Y todo lo anterior es válido, mas no lo es en Iskcon. Todo miembro de la GBC deberá ser cómplice de las leyes emitidas por la GBC aunque esté en desacuerdo con ellas, y no podrá apoyarse en miembros de la comunidad para crear presión ante la fuerza de la GBC.

Por ejemplo, aunque un GBC se hubiera indignado por las arbitrariedades cometidas por Guru Prasad, Virabahu, Bhaktibhusana y Hridayananda en contra de los devotos de la finca de Costa Rica, no debería guiar a los afectados sobre cómo ser escuchados y obligar a los transgresores a retractarse.

Lo importante en las resoluciones que estamos analizando aquí es el concepto de GBC vs. no-GBC. Somos nosotros los GBCs en contra de ellos, los no-GBCs. Es una actitud dual mundana totalmente ajena a las instrucciones de Srila Prabhupada e implementada paulatinamente a través de los años, que colocan a los GBCs como dueños de la institución y ponen a las comunidades como entes pasivos al servicio de la GBC. Esto nunca fue el plan de Srila Prabhupada, pero vemos por todas partes que así se ha convertido.

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